Don Mariano Ramírez es un adulto mayor quien nos compartió su experiencia como peatón. “Tengo 84 años, camino muy frecuentemente por las aceras de San José y para ser sincero todavía no sé cómo no me he muerto en una de esas. Me he tropezado muchísimas veces, gracias a Dios no me he caído de maneras graves, pero sí es muy molesto siempre chocar el pie con algún desnivel o tener que estar viendo el suelo para no caer en un hueco. Se debe tomar en cuenta que la población es cada vez es más vieja y es importante que no se discrimine esta sección tan grande de adultos mayores. Las rampas son de gran importancia, sobretodo cuando tienen agarradera para poder guiarse y apoyarse. Muchas veces las aceras cuentan con una o dos escaleras para “regular” la diferencia de alturas pero creo que se podría solucionar de mejor manera utilizando rampas que interfieren menos con la caminata de los peatones. En general creo que el país tiene un problema con el mantenimiento de las aceras y la...